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Cenicienta antes del baile

Martes, 04/23/2019

La renta variable europea se negocia con unas valoraciones en mínimos de cinco años debido a los temores sobre el crecimiento y unas salidas de capitales en niveles históricos. No obstante, lo que no aparece en las noticias macroeconómicas es que en Europa están domiciliadas algunas de las empresas más destacadas del mundo. Es cierto que el crecimiento ha desacelerado, pero no se ha desplomado. En nuestra opinión, la incertidumbre y nerviosismo del mercado representan una oportunidad para adquirir las mejores empresas que la mayoría ven con «harapos» más que con «trajes de baile». 

Martes 23/04/2019 - 09:01
Prasaanna Jeyanandhan European Equities Expert
Juliana Auger Investment Specialist
«Consideramos que el pesimismo internacional hacia la renta variable europea es exagerado y representa una excelente oportunidad de compra a contracorriente.»
Juliana Auger Investment Specialist

Los inversores rehúyen la renta variable europea

Las acciones europeas cayeron en desgracia entre los inversores el año pasado, con la mayor racha de salidas de capitales persistentes en una década. En 2018, las salidas netas de capitales de los fondos activos de renta variable europea ascendieron a un total de 44 000 millones de euros, seguidas de 14 000 millones de euros más en los dos primeros meses de este año. (Fuente: Broadridge, para fondos domiciliados en Europa). 

Temores exagerados sobre el crecimiento

Los inversores en el mercado europeo tuvieron que lidiar con unos datos económicos decepcionantes en 2018, en que el panorama macroeconómico se deterioró de manera especialmente pronunciada en los últimos meses. Los motivos de preocupación fueron una ralentización mundial general y la guerra comercial entre EE. UU. y China, pero también algunos problemas específicos de la región, como las protestas de los «chalecos amarillos» en Francia y la incertidumbre política en el Reino Unido e Italia. 


No obstante, nuestro Chief Economist cree que los motores de la demanda interna siguen respaldando un crecimiento del PIB de en torno al 1,5% en la zona euro en 2019. Factores como el descenso del desempleo (en mínimos de seis años), el aumento de las rentas reales, una buena confianza de los consumidores y unas condiciones financieras muy laxas apuntan todos a una estabilización. Los últimos datos del índice PMI y de confianza de los consumidores (marzo de 2019) indican un repunte a partir de los mínimos de finales de 2018. Puede que el crecimiento haya desacelerado, pero no se ha desplomado.
 

Confianza de los consumidores y PMI compuesto de la zona euro
Confianza de los consumidores y PMI compuesto de la zona euro
Fuente
SYZ Asset Management, Factset, Markit. Datos a: 29.03.2019

Valoraciones en mínimos históricos

Incluso después del repunte en lo que llevamos de año, los inversores pueden acceder a acciones europeas a unas valoraciones en mínimos de cinco años tras el retroceso del mercado de 2018. 

Índice Stoxx Europe 600 – Precio/beneficio
Índice Stoxx Europe 600 – Precio/beneficio
Fuente
Bloomberg. Datos a: 29.03.2019

Las valoraciones de la renta variable europea son especialmente atractivas en comparación con la estadounidense, según ratios como el de precio/valor contable. La renta variable estadounidense se negocia actualmente con una relación P/VC superior en 1,3 a la europea (3,0 veces comparado con 1,7).

Índice S&P 500 con respecto al índice Stoxx Europe 600 – Ratio de P/VC
Índice S&P 500 con respecto al índice Stoxx Europe 600 – Ratio de P/VC
Fuente
Bloomberg. Datos a: 29.03.2019

Cenicienta antes del baile

Consideramos que el pesimismo internacional hacia la renta variable europea representa una excelente oportunidad de compra a contracorriente; los temores sobre el crecimiento han llevado a un descuento que no está justificado. Lo que no aparece en las noticias macroeconómicas es que en Europa están domiciliadas algunas de las empresas más destacadas del mundo. Aunque tal vez no despierten entusiasmo como Amazon o Apple, algunas empresas de nuestras carteras, como Louis Vuitton Moët Hennessy, ASML y Prudential, son empresas de clase mundial por méritos propios. 


La competencia de nuestros gestores radica en identificar empresas de alta calidad y adquirirlas a unas valoraciones interesantes para generar unas sólidas rentabilidades de medio a largo plazo. Aplican una selección ascendente de valores, pero sacan partido del miedo o pesimismo del mercado.  Aunque los sectores y acciones más sensibles a la economía están actualmente denostados, son precisamente los que, si se eligen correctamente, podrían generar la mayor rentabilidad ante un posible repunte. 


Así pues, el equipo de inversión está investigando áreas del mercado, como los sectores de la energía, la automoción y el hardware, cuyas valoraciones implican que nos encontramos ante una leve recesión. Ahora bien, la economía estadounidense está mostrando un buen comportamiento, la zona euro continúa su expansión (aunque más lentamente que a principios de 2018) y China está aplicando estímulos.


No puede negarse que existe incertidumbre y nerviosismo en el mercado. Sin embargo, creemos que el enfoque selectivo para elegir valores de nuestros gestores es óptimo en estas condiciones. Esto significa que pueden adquirirse las mejores empresas cuando el resto del mundo las ve con harapos, mientras que nuestros gestores saben que estos se transformarán en trajes de baile. 
 

LVMH