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No habrá Itexit, pero sí Volatilitalia

Martes, 12/13/2016

El pasado domingo, el 60% de los votantes italianos rechazaron la reforma constitucional propuesta por el gobierno liderado por Matteo Renzi. El resultado ya estaba claro dos horas después del cierre de las urnas y el primer ministro italiano anunció su renuncia. Italia amaneció el lunes con un gobierno en crisis y temores a una grave perturbación del mercado.

Martes 13/12/2016 - 12:11
Antonio Ruggeri European Credit Expert
Una vez más los pronósticos de los analistas resultaron errados, ya que la bolsa italiana cerró en territorio levemente negativo y ningún valor sufrió caídas significativas. Además, la deuda pública mantuvo el tipo bastante bien en comparación con las expectativas, y es que el bono del Tesoro a 10 años cerró cerca del 2%, 10 puntos básicos por encima del viernes anterior.
Antonio Ruggeri European Credit Expert

Diversas razones pueden explicar la tibia reacción de los mercados de valores, tales como el respaldo del BCE a la deuda pública y el hecho de que el resultado se viera venir en gran medida, si bien dejó sorprendidos a la mayoría de los inversores por la suave reacción del mercado. ¿Hubo otros factores relevantes?

Si bien era obvio que votar por el "no" significaba un rechazo al gobierno italiano y su líder, para la mayoría de observadores del mercado no es tan evidente saber qué no significaba ese voto. Creemos que es ahí donde estriba la reacción del mercado.

Primeramente, a diferencia del Brexit, no suponía una votación contra Europa : si bien es cierto que algunos de los partidarios del "no" son también detractores de la Unión Europea, la mayoría de ellos nunca se ha manifestado en favor de abandonar la Unión, por lo que la mayoría de los votantes solo votó contra el gobierno o rechazó una reforma mal formulada.

En segundo lugar, esta votación no implica ni implicará que Italia vaya a celebrar en un futuro cercano un nuevo referéndum, ya que el actual marco político imposibilitaría formar una mayoría común en ambas cámaras. Ello también significa que la probabilidad de un gobierno populista liderado por el Movimiento 5 Estrellas sigue siendo baja, ya que nunca aceptarían una alianza y no disponen de escaños suficientes para gobernar en solitario.

Por último, aunque no menos importante, es solo un voto parcialmente contra los poderes públicos, como la victoria de Trump, ya que Renzi y la mayoría de su gobierno son bastante nuevos en la esfera política italiana, y muchos de los representantes de la vieja política lideraron la campaña por el "no".

¿Y ahora qué? El presidente italiano Mattarella, el único con potestad para convocar nuevas elecciones, ya ha pedido a Renzi que se mantenga en el cargo hasta que se aprueben los presupuestos generales, y sin duda alguna pedirá al parlamento que apoye a un nuevo gobierno con fuerza suficiente para guiar al país a través de la agenda económica e internacional mientras se elabora una nueva ley electoral. Si bien el nuevo gobierno se formará pronto, el proceso en su conjunto tardará algún tiempo en concluir.

Por último, si nos fijamos en los mercados, aunque no somos bajistas en una perspectiva a medio plazo para el país, vemos que perviven algunas incertidumbres que sugieren que la volatilidad permanecerá alta dada la posible interrupción de la agenda de reformas del sector bancario. A tenor de ello, redujimos nuestra exposición a empresas italianas, pero permanecimos sobreponderados en la región centrándonos en valores como Intesa, Generali y ENI para beneficiarnos del buen perfil de riesgo-rentabilidad que ofrecen.