Asset Allocation Insights

Nuestro análisis mensual sobre asignación de activos (abril de 2020)

Viernes, 04/24/2020

De repente, la economía mundial se ha detenido casi por completo para tratar de contener la propagación de la COVID-19. Tras las medidas adoptadas en China y Asia hace dos meses, Europa y ahora Estados Unidos también han decretado sus propias medidas de confinamiento. Los primeros datos económicos disponibles reflejan una caída brutal de la actividad, particularmente visible en el sector servicios, en el que el distanciamiento social ha causado estragos.

Viernes 24/04/2020 - 08:48
Adrien Pichoud Economist
Luc Filip Head of Discretionary Portfolio Management
Cuadro de asignación

¿Y AHORA QUÉ?

De repente, la economía mundial se ha detenido casi por completo para tratar de contener la propagación de la COVID-19. Tras las medidas adoptadas en China y Asia hace dos meses, Europa y ahora Estados Unidos también han decretado sus propias medidas de confinamiento. Los primeros datos económicos disponibles reflejan una caída brutal de la actividad, particularmente visible en el sector servicios, en el que el distanciamiento social ha causado estragos. Además de la ya larga lista de preocupaciones e incertidumbres, los precios del petróleo están alcanzando mínimos de las últimas décadas en un contexto de tensiones entre Arabia Saudí y Rusia, lo que ejerce aún más presión sobre un sector industrial ya sacudido de por sí. Ante esta combinación sin precedentes de grandes perturbaciones de la oferta y la demanda, estimamos justificada una reducción rápida y notable de los riesgos presentes en las carteras en marzo.

Los bancos centrales y los Gobiernos han reaccionado con gran rapidez para tratar de minimizar el impacto de estas perturbaciones en la economía. Hemos sido testigos de recortes de tipos a escala mundial, así como de la reactivación y ampliación de los programas de compra de activos. La mayoría de los bancos centrales han desplegado ampliamente facilidades de liquidez para evitar el estancamiento del sistema financiero. Entretanto, los Gobiernos han anunciado abultados programas presupuestarios que, más allá de las particularidades de cada país, tienen todos el mismo propósito: minimizar los posibles daños de este repentino frenazo en la capacidad productiva (es decir, evitar en la medida de lo posible el cierre de empresas y los despidos), y prestar apoyo a los hogares y empresas que se enfrentarán a una pérdida parcial o total de ingresos durante el periodo de confinamiento.

A partir de ahora, no cabe duda de que todas las grandes economías experimentarán un desplome de la actividad económica —una recesión— desde el final del primer trimestre hasta el comienzo del segundo, por lo menos. Sin embargo, más allá de esto, sigue reinando un alto grado de incertidumbre a todos los niveles ante esta situación sin precedentes. Hemos identificado tres incógnitas clave en lo que respecta a los mercados financieros:

  • ¿Cuánto tiempo durará este periodo de «economía mundial en pausa»?

Por supuesto, esta crisis es principalmente de índole sanitaria, y las medidas de confinamiento y cierre de actividades están concebidas para frenar y contener la propagación del virus. Cuando se considere que la velocidad de propagación se está reduciendo, o si se identifican tratamientos para ayudar al sistema de salud a hacer frente a esta pandemia, se podrá salir de la situación actual, lo que nos brindará la posibilidad de intentar evaluar el coste y los daños causados a las economías (algo que resulta prácticamente imposible en este momento).

  • ¿Qué eficacia tendrán los grandes programas puestos en marcha por los Gobiernos a la hora de mitigar el impacto económico a corto plazo?

Se han anunciado importantes sumas y medidas integrales, pero su éxito dependerá de su aplicación. Por ejemplo, ¿qué grado de eficacia tendrá el paquete de apoyo estadounidense para limitar el inevitable aumento de la tasa de desempleo y evitar que alcance niveles que no se veían desde hace 90 años, en la Gran Depresión? Las próximas semanas podrían darnos algunas pistas en ese sentido.

  • ¿Cuánto descuentan ya los mercados financieros la perturbación en la economía y los ingresos?

Los mercados de renta variable, bonos corporativos y deuda pública se han ajustado en su totalidad a una velocidad sin precedentes en marzo, en una carrera por la liquidez que apenas dejó alguna categoría de activos(?) en terreno positivo.

Es demasiado pronto para poder responder a estas preguntas. El efecto en la economía podría ser aún mayor de lo que se percibe actualmente, la pandemia podría descontrolarse aún más, las medidas de política fiscal y monetaria podrían resultar insuficientes o ineficaces para hacer frente a una crisis que, a diferencia de la mayoría de los precedentes históricos, no tuvo su epicentro en el sistema financiero. Además, es posible que los mercados financieros aún no hayan captado toda la magnitud de esos posibles daños. Por todas estas razones, sigue estando justificado mantener la prudencia que ha caracterizado a nuestras carteras hasta el momento, en el plano de las asignaciones tanto a renta variable como a renta fija.

Sin embargo, tras haber dejado atrás esta gran sacudida inicial, tenemos que reconocer algunos elementos tangibles. Todos los científicos del mundo están trabajando sin descanso con vistas a identificar todos los medios posibles para mejorar el proceso de pruebas, tratar los síntomas, reducir la presión sobre los sistemas sanitarios y, en última instancia, dar con una vacuna. Todos los Gobiernos buscan ahora planes realistas para la reanudación gradual y parcial de la actividad económica, al tiempo que mantienen su compromiso de asumir el coste del cierre temporal. Es cada vez más evidente que esta situación de bloqueo económico no se puede mantener durante demasiado tiempo y que la vida (o al menos la vida económica) tendrá que reanudarse en algún momento en paralelo a la presencia del virus. La posible cooperación internacional (poco visible hasta ahora) podría mejorar la eficiencia de este proceso.   

Por estas razones, y dado que los mercados de renta variable ya han descontado una parte considerable de la perturbación negativa, consideramos que ha dejado de ser adecuado mantener un posicionamiento excesivamente prudente en las carteras. En este momento creemos justificado comenzar a reducir la amplitud de la importante infraponderación en la exposición a la renta variable, aunque las carteras sigan teniendo un sesgo claramente defensivo. Se pueden tomar medidas graduales y paulatinas destinadas a reequilibrar la exposición de la cartera y permitir una mejor participación en las alzas. Para realizar movimientos más contundentes y estructurales, necesitaremos más claridad en relación con las tres incógnitas expuestas anteriormente.

_Adrien Pichoud

Registro de desempleo semanal
Registro de desempleo semanal (invertido) y variación anual del PIB
Comentario: Las medidas para contener la pandemia de COVID-19 están causando una sacudida histórica en la actividad económica. La economía mundial entrará en recesión en marzo, y se espera
una recuperación durante la segunda mitad del año.
Fuente
SYZ AM, Factset Datos a 30.03.2020