Edición histórica de la SYZ Translemánica en Solitario

Lunes, 09/04/2017

La SYZ Translemánica en Solitario, disputada este año por un recorrido inédito, con una boya en Villeneuve, se desarrolló en unas condiciones exigentes. François Thorens se hizo con la regata en tiempo real al timón del TBS, mientras que Frederic Vandenberghe se impuso en el tiempo compensado al timón del Lovitana. La Junior Translem, que se celebró en paralelo, congregó a nada menos que 29 oponentes.

Lunes 04/09/2017 - 09:16

La SYZ Translemánica en Solitario 2017, 44.ª edición esta gran regata clásica por el lago Lemán organizada por la Sociedad Náutica de Ginebra, permanecerá grabada en la memoria de sus contrincantes. No en vano, y por vez primera, la regata se disputaba a lo largo de un recorrido que daba toda la vuelta al lago Lemán, con una meta volante a medio recorrido ubicada en la desembocadura del Viejo Ródano. La regata se desarrolló en unas condiciones exigentes, con un viento a menudo sostenido pero muy irregular, que produjo una regata rápida.

El vencedor en tiempo real, François Thorens, embarcado a bordo del Psaros 40 TBS, lideró una flota de 107 veleros (97 calificados, 10 abandonos) durante la mayor parte de la jornada. Se impuso en 12 horas, 13 minutos y 20 segundos por delante de Oyster Funds (Nicolas Groux) y Fujin (Alain Gautier).

Feliz de su victoria, Thorens, natural de la Tour de Peilz, explicó que había sabido explotar muy bien su táctica «en casa», entre Rivaz y la desembocadura del Ródano (Haut-Lac). «Estoy muy contento por esta victoria», declaró. «Adquirí este velero hace dos años y es la primera gran victoria que logramos juntos». En cabeza durante la mayor parte de la regata, Thorens, que disputaba su primera Translemánica en Solitario, se impuso con una cómoda ventaja. Oyster Funds (Nicolas Groux) terminó 33 minutos después, mientras que Fujin (Alain Gautier) registró un retraso de 36 minutos.

Históricamente, la SYZ Translemánica en Solitario consagra al vencedor de la clasificación en tiempo compensado, una ratio entre las características del velero y su tiempo de regata. El gran vencedor de esta categoría también es uno de los veleros de la regata: el Lovitana, de Frederic Vandenberghe, que terminó en 16:09:16, un minuto por delante del vencedor de 2015, Alain Hostettler (Nicolas). Un Surprise sube al tercer escalafón del podio: Renaud Stitelmann (Luna). «Ha sido una regata fabulosa», declaró Vandenberghe al término de la misma. «Una edición fantástica, pese a unas condiciones difíciles. Sobre todo para un barco pequeño como el mío. He tirado mucho de escora durante la regata, reconozco que hoy he trabajado bastante los abdominales. La longitud del recorrido no me asustaba en absoluto, gracias a la organización, a Jean-Luc Lévêque y a todos los barcos seguidores, íbamos muy bien acompañados».

La categoría reina, la de los Surprise, con 31 inscritos, se la llevó un viejo lobo del lago, Renaud Stittelmann, al timón del Luna. Superó a Laurent Alter (Cust 4) y René Mermod (Waventin), una leyenda viva también habitual de los puestos de honor. Gilles Morelle, por su parte, ganó en la categoría de los Grand Surprise, al timón del Sibuya, mientras que el Egger (Christophe Magnin) fue el primer Toucan en cruzar la línea de llegada.

La Junior Translem —disputada paralelamente a la SYZ Translemánica en Solitario—, abierta a navegantes de entre 8 y 15 años a bordo de Optimists, congregó a 29 participantes en un recorrido de larga distancia entre Ginebra y Versoix, con una pernocta incluida en un refugio de protección civil en Versoix y actividades específicas para jóvenes. La Junior Translem está logrando más éxito cada año.

Encantado con el desarrollo del fin de semana, el presidente del Comité de Organización, Jean-Luc Lévêque, se congratuló ante todo por la destreza de los regatistas participantes en este gran recorrido. «Como hacía viento casi todo el tiempo, esta regata ha resultado menos fatigosa mentalmente que otras ediciones. Pero físicamente sí que ha sido agotadora. Desde el punto de vista organizativo, todo ha salido a pedir de boca y el balance global es excelente».

Yann Petremand, presidente del Círculo de Vela de la SNG, pasó una buena parte de la noche en el club náutico para acoger a los competidores. Subraya el espíritu positivo que reinaba la noche anterior conforme se sucedían las llegadas. «Cuando decidimos adoptar este nuevo recorrido, temíamos que la participación se viera perjudicada y que el proyecto no gozara de unanimidad. Pero ayer por la noche sólo se veían caras sonrientes y a todo el mundo le encantó el recorrido. La colaboración con el Círculo de Vela de Villeneuve también fue exquisita y quiero darles las gracias».